Daphne Anastassiou - Declaraciones de la Artista

En las diversas etapas de mi vida, la pintura me ha llamado y me ha invitado a aventurarme dentro de su mundo mágico y sin fronteras.

Mi fuente de inspiración es el Silencio, el Amor y el Universo. A través del silencio el Universo me habla y me permite expandirme en Amor.

A lo largo de mi obra surge un encuentro con la energía femenina que me abraza, me nutre y me guía.

Los colores fluyen y emanan libremente desde el interior. Pintar es un proceso de meditación, un espacio de tiempo infinitamente libre donde me entrego, juego y construyo mis obras.

Hoy me abro para compartir las vivencias que surgen desde las profundidades de mí ser.

Somos canales del universo… niños, mujeres, hombres, grupos y multitudes que estamos todos interconectados, experimentando este sueño, esta danza en sus diversas dimensiones.

Los colores y la luz nos invitan a vivenciarlos y a descubrir su poder iluminador, su poder sanador. Los colores suben y equilibran nuestro nivel vibracional.

Toda mi obra es una invitación a dejarnos fluir, a despertar la conciencia e ir más allá de la estructura de la mente. Contactarnos con el sentir y viajar hacia nuestra esencia divina. Una invitación a trascender de esta aventura de ilusión a una de mayor conciencia en la abundancia e infinidad del espíritu.

Las técnicas que he venido utilizando son más bien espontáneas, donde mi principal maestro es el sentir, que me sugiere y orienta en el transcurso de la creación. Mi curiosidad también me ha ido abriendo caminos en la experimentación con diversos procedimientos.

He experimentado así, pintando en diversos tamaños y sobre diferentes soportes, como papiros, telas de diversos tipos, maderas o planchas de acrílico, buscando aquello que sin duda es parte del misterio que se esconde detrás de cada obra.

Mis creaciones están realizadas a su vez con distintos medios, como el acrílico, el pastel, el óleo, y en ellas uso diferentes instrumentos para pintar, sean pinceles, espátulas, paños o esponjas, así como también mis manos, que por mucho tiempo fueron mis únicas herramientas de trabajo.

Trabajo con el acrílico para vestir el soporte y luego disfruto de los atributos del óleo para aventurarme en el mundo que se me va abriendo ante los ojos. Desarrollo un juego de capas sucesivas, las que necesito para darle consistencia y profundidad a mis escenarios sin fin.

Sobre ellos el trazado con el lápiz libera mi gesto y me permite unir los universos de mis obras en sus diversas dimensiones.